36 Versículos bíblicos sobre el niño interior

Versículos bíblicos sobre el niño interior

Queridos amigos, aquí les comparto 36 Versículos bíblicos sobre el niño interior, que creo les ayudarán a comprender este tema si están interesados. Porque aquí en todos los versículos bíblicos que he compartido hay algunos versículos que están directamente relacionados con este tema de la Biblia y he compartido algunos otros versículos que están relacionados con este tema.

Aquí podrás ver estos versículos en un estilo de coloración muy hermoso. Que puedes compartir con tus amigos y familiares tomando una captura de pantalla.

Espero que puedas aprender algo de este tema hoy. Vayamos ahora a los versículos bíblicos. Que Dios los bendiga abundantemente, gracias.

Muchas de las heridas que cargamos de adultos nacieron en la infancia, y Dios conoce cada una de ellas. Estos versículos nos recuerdan que nuestro Padre celestial sana al quebrantado de corazón, nos adopta como hijos amados y nos invita a acercarnos a Él con la confianza sencilla de un niño.

“Y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.”

— Mateo 18:3

“Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos.”

— Mateo 19:14

“Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios.”

— Marcos 10:14

“De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.”

— Marcos 10:15

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.”

— Mateo 11:28

“Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.”

— Mateo 18:10

“Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?”

— Mateo 7:11

“Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.”

— Lucas 15:20

“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.”

— Juan 1:12

“No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.”

— Juan 14:18

“Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!”

— Romanos 8:15

“El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.”

— Romanos 8:16

“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”

— 2 Corintios 5:17

“Y por cuanto sois hijos, Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!”

— Gálatas 4:6

“En amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad.”

— Efesios 1:5

“Estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.”

— Filipenses 1:6

“Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré.”

— Hebreos 13:5

“Mirad cuál amor nos ha dado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a él.”

— 1 Juan 3:1

“Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá.”

— Salmos 27:10

“Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu.”

— Salmos 34:18

“Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.”

— Salmos 46:1

“Mis huidas tú has contado; pon mis lágrimas en tu redoma; ¿no están ellas en tu libro?”

— Salmos 56:8

“Padre de huérfanos y defensor de viudas es Dios en su santa morada.”

— Salmos 68:5

“Como el padre se compadece de los hijos, se compadece Jehová de los que le temen.”

— Salmos 103:13

“Porque tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre.”

— Salmos 139:13

“Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien.”

— Salmos 139:14

“Él sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas.”

— Salmos 147:3

“Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas.”

— Isaías 40:11

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.”

— Isaías 41:10

“Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.”

— Isaías 43:1

“¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre? Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.”

— Isaías 49:15

“Porque los montes se moverán, y los collados temblarán, pero no se apartará de ti mi misericordia, ni el pacto de mi paz se quebrantará, dijo Jehová, el que tiene misericordia de ti.”

— Isaías 54:10

“El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel.”

— Isaías 61:1

“Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones.”

— Jeremías 1:5

“Jehová tu Dios está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos.”

— Sofonías 3:17

“Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará.”

— Deuteronomio 31:6