30 Versículos bíblicos sobre la indiferencia espiritual

Versículos bíblicos sobre la indiferencia espiritual

Queridos amigos, aquí les comparto 30 Versículos bíblicos sobre la indiferencia espiritual, que creo les ayudarán a comprender este tema si están interesados. Porque aquí en todos los versículos bíblicos que he compartido hay algunos versículos que están directamente relacionados con este tema de la Biblia y he compartido algunos otros versículos que están relacionados con este tema.

Aquí podrás ver estos versículos en un estilo de coloración muy hermoso. Que puedes compartir con tus amigos y familiares tomando una captura de pantalla.

Espero que puedas aprender algo de este tema hoy. Vayamos ahora a los versículos bíblicos. Que Dios los bendiga abundantemente, gracias.

La indiferencia espiritual —ese estado de tibieza en el que el corazón deja de arder por Dios— es una de las advertencias más serias de toda la Escritura. Estos versículos nos llaman a despertar, a no endurecer el corazón y a volver con pasión a nuestro primer amor.

“Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.”

— Apocalipsis 3:15-16

“Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.”

— Apocalipsis 3:17

“Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete.”

— Apocalipsis 3:19

“Pero tengo esto contra ti: que has dejado tu primer amor.”

— Apocalipsis 2:4

“Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré a ti pronto, y quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido.”

— Apocalipsis 2:5

“Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto.”

— Apocalipsis 3:1

“Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.”

— Mateo 24:12

“Este pueblo de labios me honra, Pero su corazón está lejos de mí.”

— Mateo 15:8

“Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, y con los oídos oyen pesadamente, y han cerrado sus ojos.”

— Mateo 13:15

“Pero respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.”

— Mateo 25:26

“Y comienza a decir en su corazón: Mi señor tarda en venir.”

— Mateo 24:48

“Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano al arado mira atrás, es apto para el reino de Dios.”

— Lucas 9:62

“Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día.”

— Lucas 21:34

“¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande?”

— Hebreos 2:3

“Entre tanto que se dice: Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación.”

— Hebreos 3:15

“No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos unos a otros; y tanto más, cuanto que veis que aquel día se acerca.”

— Hebreos 10:25

“Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.”

— Santiago 1:22

“Y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado.”

— Santiago 4:17

“No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.”

— Gálatas 6:9

“Que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.”

— 2 Timoteo 3:5

“Bienaventurado el hombre que siempre teme a Dios; Mas el que endurece su corazón caerá en mal.”

— Proverbios 28:14

“Los cuales, habiendo perdido toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza.”

— Efesios 4:19

“Porque este pueblo se acerca a mí con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí.”

— Isaías 29:13

“Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento.”

— Oseas 4:6

“¡Ay de los reposados en Sion, Y de los confiados en el monte de Samaria!”

— Amós 6:1

“Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos.”

— Jeremías 6:16

“Por cuanto llamé, y no quisisteis oír, Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese, Sino que desechasteis todo consejo mío, Y mi reprensión no quisisteis.”

— Proverbios 1:24-25

“El hombre que reprendido endurece la cerviz, De repente caerá sin remedio.”

— Proverbios 29:1

“Si oyereis hoy su voz, No endurezcáis vuestro corazón, como en Meriba.”

— Salmo 95:7-8

“El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema.”

— 1 Corintios 16:22