Queridos amigos, aquí les comparto 33 Versículos bíblicos sobre los jardineros, que creo les ayudarán a comprender este tema si están interesados. Porque aquí en todos los versículos bíblicos que he compartido hay algunos versículos que están directamente relacionados con este tema de la Biblia y he compartido algunos otros versículos que están relacionados con este tema.
Aquí podrás ver estos versículos en un estilo de coloración muy hermoso. Que puedes compartir con tus amigos y familiares tomando una captura de pantalla.
Espero que puedas aprender algo de este tema hoy. Vayamos ahora a los versículos bíblicos. Que Dios los bendiga abundantemente, gracias.
Desde el huerto del Edén hasta la vid verdadera, la Biblia habla una y otra vez del trabajo paciente de sembrar, regar y cuidar lo que crece. Estos versículos son para los jardineros y para todo aquel que cultiva la tierra, recordándoles que Dios mismo bendice la labor de sus manos y da el crecimiento.
“Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado.”
— Génesis 2:8
“Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.”
— Génesis 2:15
“Como arroyos están extendidas, Como huertos junto al río, Como áloes plantados por Jehová, Como cedros junto a las aguas.”
— Números 24:6
“Me hice huertos y jardines, y planté en ellos árboles de todo fruto.”
— Eclesiastés 2:5
“Tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado.”
— Eclesiastés 3:2
“Huerto cerrado eres, hermana mía, esposa mía; fuente cerrada, fuente sellada.”
— Cantares 4:12
“Mi amado descendió a su huerto, a las eras de las especias, para apacentar en los huertos, y para recoger los lirios.”
— Cantares 6:2
“Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.”
— Salmo 1:3
“El justo florecerá como la palmera; crecerá como cedro en el Líbano.”
— Salmo 92:12
“Él hace producir el heno para las bestias, y la hierba para el servicio del hombre, sacando el pan de la tierra.”
— Salmo 104:14
“Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.”
— Salmo 126:5
“Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla; mas volverá a venir con regocijo, trayendo sus gavillas.”
— Salmo 126:6
“Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.”
— Salmo 128:3
“Y Jehová te pastoreará siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan.”
— Isaías 58:11
“Porque como la tierra produce su renuevo, y como el huerto hace brotar su semilla, así Jehová el Señor hará brotar justicia y alabanza delante de todas las naciones.”
— Isaías 61:11
“Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.”
— Jeremías 17:8
“Edificad casas, y habitadlas; y plantad huertos, y comed el fruto de ellos.”
— Jeremías 29:5
“Sembrad para vosotros en justicia, segad para vosotros en misericordia; haced para vosotros barbecho; porque es el tiempo de buscar a Jehová, hasta que venga y os enseñe justicia.”
— Oseas 10:12
“Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos.”
— Mateo 7:17
“Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar.”
— Mateo 13:3
“Otra parábola les refirió, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo.”
— Mateo 13:31
“Y otra parte cayó en buena tierra, y dio fruto, que subió y creció, y produjo unos a treinta, otros a sesenta, y otros a ciento por uno.”
— Marcos 4:8
“Decía además: Así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra; y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo.”
— Marcos 4:26-27
“Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.”
— Juan 15:1
“Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.”
— Juan 15:2
“Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.”
— Juan 15:5
“Jesús le dijo: Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas? Ella, pensando que era el hortelano, le dijo: Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo llevaré.”
— Juan 20:15
“Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios.”
— 1 Corintios 3:6
“Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento.”
— 1 Corintios 3:7
“Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.”
— 1 Corintios 3:9
“No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.”
— Gálatas 6:7
“No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.”
— Gálatas 6:9
“Por tanto, hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso fruto de la tierra, aguardando con paciencia, hasta que reciba la lluvia temprana y tardía.”
— Santiago 5:7