Queridos amigos, aquí les comparto 31 Versículos bíblicos sobre la sordera, que creo les ayudarán a comprender este tema si están interesados. Porque aquí en todos los versículos bíblicos que he compartido hay algunos versículos que están directamente relacionados con este tema de la Biblia y he compartido algunos otros versículos que están relacionados con este tema.
Aquí podrás ver estos versículos en un estilo de coloración muy hermoso. Que puedes compartir con tus amigos y familiares tomando una captura de pantalla.
Espero que puedas aprender algo de este tema hoy. Vayamos ahora a los versículos bíblicos. Que Dios los bendiga abundantemente, gracias.
La sordera y las dificultades para oír son una realidad que muchas personas y familias enfrentan cada día. La Biblia nos muestra que Dios ve más allá de las limitaciones físicas, que su poder puede abrir los oídos, y que incluso en el silencio podemos aprender a escuchar su voz con el corazón.
“Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿O quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová?”
— Éxodo 4:11
“No maldigas al sordo, y delante del ciego no pongas tropiezo, sino tendrás temor de tu Dios. Yo Jehová.”
— Levítico 19:14
“Los ojos de Jehová están sobre los justos, y atentos sus oídos al clamor de ellos.”
— Salmos 34:15
“Claman los justos, y Jehová oye, y los libra de todas sus angustias.”
— Salmos 34:17
“Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.”
— Salmos 40:1
“Me invocará, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia; lo libraré y lo glorificaré.”
— Salmos 91:15
“Amo a Jehová, pues ha oído mi voz y mis súplicas.”
— Salmos 116:1
“Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; si inclinares tu corazón a la prudencia.”
— Proverbios 2:2
“El oído que oye, y el ojo que ve, ambas cosas igualmente ha hecho Jehová.”
— Proverbios 20:12
“Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán.”
— Isaías 35:5
“Sordos, oíd, y vosotros, ciegos, mirad para ver.”
— Isaías 42:18
“Sacad al pueblo ciego que tiene ojos, y a los sordos que tienen oídos.”
— Isaías 43:8
“Jehová el Señor me abrió el oído, y yo no fui rebelde, ni me volví atrás.”
— Isaías 50:5
“Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes a David.”
— Isaías 55:3
“Y tras el terremoto un fuego; pero Jehová no estaba en el fuego. Y tras el fuego un silbo apacible y delicado.”
— 1 Reyes 19:12
“Pero no quisieron escuchar, antes volvieron la espalda, y taparon sus oídos para no oír.”
— Zacarías 7:11
“Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es.”
— Deuteronomio 6:4
“Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio.”
— Mateo 11:5
“El que tiene oídos para oír, oiga.”
— Mateo 13:9
“Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen.”
— Mateo 13:16
“Y levantando los ojos al cielo, gimió, y le dijo: Efata, es decir: Sé abierto.”
— Marcos 7:34
“Al momento fueron abiertos sus oídos, y se desató la ligadura de su lengua, y hablaba bien.”
— Marcos 7:35
“Y en gran manera se maravillaban, diciendo: bien lo ha hecho todo; hace a los sordos oír, y a los mudos hablar.”
— Marcos 7:37
“Id, haced saber a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres es anunciado el evangelio.”
— Lucas 7:22
“Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él.”
— Juan 9:3
“Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen.”
— Juan 10:27
“Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”
— Romanos 10:17
“Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.”
— 2 Corintios 12:9
“Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse.”
— Santiago 1:19
“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.”
— Apocalipsis 2:7
“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.”
— Apocalipsis 3:20