31 Versículos bíblicos sobre el estrés postraumático

Versículos bíblicos sobre el estrés postraumático

Queridos amigos, aquí les comparto 31 Versículos bíblicos sobre el estrés postraumático, que creo les ayudarán a comprender este tema si están interesados. Porque aquí en todos los versículos bíblicos que he compartido hay algunos versículos que están directamente relacionados con este tema de la Biblia y he compartido algunos otros versículos que están relacionados con este tema.

Aquí podrás ver estos versículos en un estilo de coloración muy hermoso. Que puedes compartir con tus amigos y familiares tomando una captura de pantalla.

Espero que puedas aprender algo de este tema hoy. Vayamos ahora a los versículos bíblicos. Que Dios los bendiga abundantemente, gracias.

Vivir con los efectos de un trauma o del estrés postraumático puede llenar el corazón de temor, insomnio y recuerdos dolorosos que parecen no tener fin. Estos versículos nos recuerdan que Dios conoce cada herida oculta, que él es nuestro refugio en medio del miedo y que su paz puede sanar incluso lo que el corazón humano no logra explicar con palabras.

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.”

— Isaías 41:10

“Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu.”

— Salmos 34:18

“Él sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas.”

— Salmos 147:3

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.”

— Mateo 11:28

“Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.”

— Salmos 46:1

“Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos, porque Jehová tu Dios es el que va contigo; no te dejará, ni te desamparará.”

— Deuteronomio 31:6

“El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel.”

— Isaías 61:1

“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.”

— Juan 14:27

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”

— Filipenses 4:6-7

“Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.”

— Isaías 43:2

“Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo.”

— Salmos 55:22

“En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, tus consolaciones alegraban mi alma.”

— Salmos 94:19

“Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.”

— 1 Pedro 5:7

“En el día que temo, yo en ti confío.”

— Salmos 56:3

“Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?”

— Salmos 27:1

“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.”

— Isaías 26:3

“Alzaré mis ojos a los montes; ¿de dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra.”

— Salmos 121:1-2

“Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían.”

— Nahúm 1:7

“Claman los justos, y Jehová oye, y los libra de todas sus angustias.”

— Salmos 34:17

“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.”

— Jeremías 29:11

“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.”

— 2 Timoteo 1:7

“Porque un momento será su ira, pero su favor dura toda una vida. Por la noche durará el lloro, y a la mañana vendrá la alegría.”

— Salmos 30:5

“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que podamos también nosotros consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios.”

— 2 Corintios 1:3-4

“El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en quien confiaré.”

— Salmos 91:1-2

“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”

— Romanos 8:28

“Mi carne y mi corazón desfallecen; mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.”

— Salmos 73:26

“Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.”

— Apocalipsis 21:4

“Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. El es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias.”

— Salmos 103:2-3

“Busqué a Jehová, y él me oyó, y me libró de todos mis temores.”

— Salmos 34:4

“Mis huidas tú has contado; pon mis lágrimas en tu redoma; ¿no están ellas en tu libro?”

— Salmos 56:8

“No te desampararé, ni te dejaré.”

— Hebreos 13:5