30 Versículos bíblicos sobre la hipocondría

Versículos bíblicos sobre la hipocondría

Queridos amigos, aquí les comparto 30 Versículos bíblicos sobre la hipocondría, que creo les ayudarán a comprender este tema si están interesados. Porque aquí en todos los versículos bíblicos que he compartido hay algunos versículos que están directamente relacionados con este tema de la Biblia y he compartido algunos otros versículos que están relacionados con este tema.

Aquí podrás ver estos versículos en un estilo de coloración muy hermoso. Que puedes compartir con tus amigos y familiares tomando una captura de pantalla.

Espero que puedas aprender algo de este tema hoy. Vayamos ahora a los versículos bíblicos. Que Dios los bendiga abundantemente, gracias.

La hipocondría nos hace vivir atemorizados por enfermedades imaginarias, robándonos la paz que Dios quiere darnos cada día. Estos versículos bíblicos nos recuerdan que podemos entregarle a Dios nuestros temores por la salud y descansar en su cuidado y su promesa de estar siempre con nosotros.

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.”

— Filipenses 4:6-7

“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.”

— Isaías 41:10

“Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento.”

— Salmos 23:4

“Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.”

— 2 Timoteo 1:7

“Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.”

— 1 Pedro 5:7

“Busqué a Jehová, y él me oyó, y me libró de todos mis temores.”

— Salmos 34:4

“Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.”

— Mateo 6:34

“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.”

— Juan 14:27

“Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo.”

— Salmos 55:22

“Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.”

— Proverbios 3:5-6

“Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.”

— Salmos 46:1

“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.”

— Isaías 26:3

“Sáname, oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo; porque tú eres mi alabanza.”

— Jeremías 17:14

“Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias.”

— Salmos 103:2-3

“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.”

— Mateo 11:28

“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”

— Filipenses 4:13

“El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; mi Dios, en quien confiaré.”

— Salmos 91:1-2

“Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”

— Romanos 8:28

“En el día que temo, yo en ti confío.”

— Salmos 56:3

“Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia.”

— Santiago 1:2-3

“Alzaré mis ojos a los montes; ¿de dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra.”

— Salmos 121:1-2

“Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.”

— 2 Corintios 12:9

“Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová.”

— Salmos 34:19

“Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.”

— Isaías 41:13

“Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien.”

— Salmos 139:14

“De manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre.”

— Hebreos 13:6

“Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?”

— Salmos 27:1

“En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.”

— 1 Juan 4:18

“¿Por qué te abates, oh alma mía, y te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, salvación mía y Dios mío.”

— Salmos 42:11

“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.”

— Josué 1:9