29 Versículos bíblicos sobre la jardinería

Versículos bíblicos sobre la jardinería

Queridos amigos, aquí les comparto 29 Versículos bíblicos sobre la jardinería, que creo les ayudarán a comprender este tema si están interesados. Porque aquí en todos los versículos bíblicos que he compartido hay algunos versículos que están directamente relacionados con este tema de la Biblia y he compartido algunos otros versículos que están relacionados con este tema.

Aquí podrás ver estos versículos en un estilo de coloración muy hermoso. Que puedes compartir con tus amigos y familiares tomando una captura de pantalla.

Espero que puedas aprender algo de este tema hoy. Vayamos ahora a los versículos bíblicos. Que Dios los bendiga abundantemente, gracias.

La jardinería nos conecta con el acto mismo de la creación: sembrar, cuidar y esperar la cosecha son imágenes que la Biblia usa una y otra vez para hablarnos de la fe, la paciencia y el crecimiento espiritual. Estos versículos nos recuerdan que, así como una semilla necesita tiempo y cuidado para dar fruto, también nuestra vida con Dios florece poco a poco.

“Y Jehová Dios había plantado un huerto en Edén, al oriente; y puso allí al hombre que había formado.”

— Génesis 2:8

“Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase.”

— Génesis 2:15

“Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.”

— Salmo 1:3

“El justo florecerá como la palmera; crecerá como cedro en el Líbano.”

— Salmo 92:12

“Él hace producir el heno para las bestias, y la hierba para el servicio del hombre, sacando el pan de la tierra.”

— Salmo 104:14

“Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.”

— Salmo 126:5

“Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa; tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.”

— Salmo 128:3

“Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado.”

— Eclesiastés 3:2

“Echa tu pan sobre las aguas; porque después de muchos días lo hallarás.”

— Eclesiastés 11:1

“Considera la heredad, y la compra, y planta viña del fruto de sus manos.”

— Proverbios 31:16

“Huerto cerrado eres, hermana mía, esposa mía; fuente cerrada, fuente sellada.”

— Cantares 4:12

“Mi amado descendió a su huerto, a las eras de los bálsamos, para apacentar en los huertos, y para recoger los lirios.”

— Cantares 6:2

“Y Jehová te pastoreará siempre; en las sequías saciará tu alma, y engordará tus huesos; y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan.”

— Isaías 58:11

“Porque como la tierra produce su renuevo, y como el huerto hace brotar su semilla, así Jehová el Señor hará brotar justicia y alabanza delante de todas las naciones.”

— Isaías 61:11

“Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no se sentirá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.”

— Jeremías 17:8

“Edificad casas, y habitad en ellas; plantad huertos, y comed el fruto de ellos.”

— Jeremías 29:5

“Sembrad para vosotros en justicia, segad para vosotros en misericordia; haced para vosotros barbecho; porque es el tiempo de buscar a Jehová.”

— Oseas 10:12

“Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da malos frutos.”

— Mateo 7:17

“Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar.”

— Mateo 13:3

“Y parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno.”

— Mateo 13:8

“Decía además: El reino de Dios es como un hombre que echa semilla en la tierra.”

— Marcos 4:26

“Dijo también esta parábola: Tenía un hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló.”

— Lucas 13:6

“De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto.”

— Juan 12:24

“Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.”

— Juan 15:1

“Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.”

— Juan 15:5

“Yo planté, Apolos regó; pero Dios ha dado el crecimiento.”

— 1 Corintios 3:6

“Así que, ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento.”

— 1 Corintios 3:7

“No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.”

— Gálatas 6:7

“No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.”

— Gálatas 6:9